9 tips antes de viajar a Mongolia

Lunes, 6 de Agosto de 2018 - 03:59 hs

1.- ELEGIR BIEN EL MOMENTO EN QUE SE VIAJA. La mejor época para visitar el país es durante el verano boreal, de junio a septiembre), siendo julio el mes que registra las temperaturas más elevadas. El invierno, sin embargo se caracteriza por temperaturas muy frías que pueden llegar, en las zonas del norte, a los 40 grados bajo cero. Ulan Bator, durante los meses invernales, es la capital más fría del mundo y entre los meses de noviembre y marzo, las temperaturas rara vez sobrepasan los cero grados. En invierno es cuando se puede producir el temido Zud o ‘muerte blanca’, fenómeno que viene acompañado de copiosas nevadas que sepultan los pastos e impiden al ganado alimentarse. En cuanto al régimen de lluvias hay que señalar que son los meses de verano los que presentan mayor índice de pluviosidad, concentrados en julio y agosto, pero los niveles anuales no superan los 350 milímetros en el sur y los 150 en las zonas próximas al Gobi . En gran parte del país las lluvias se reducen a un par de chubascos al año y el promedio de días despejados en todo el territorio mongol es de 257 días al año.

 

2.- PRESENCIAR EL FESTIVAL NAADAM DE DEPORTES Y CULTURA TRADICIONAL. Visitar el país en julio permite disfrutar del Festival Naadam, que se celebra en la ciudad de Ulan Bator. ‘Los juegos’ son una interesante muestra de deportes marciales mongoles en los que compiten campeones de todo el país de tres disciplinas: la Lucha Mongola, el Tiro con Arco y las Carreras de Caballos. Durante el festival, que se celebra también en otras ciudades del país durante todo el verano, también se puede disfrutar de música tradicional, gastronomía del país y otras muestras de la cultura más auténtica del país.

 

 

3.- ¿ES NECESARIO VACUNARSE O CONTAR CON SEGURO MÉDICO? En cuanto a los requerimientos sanitarios para entrar en Mongolia no hace falta ninguna vacuna obligatoria. Pero, con carácter general se recomiendan las siguientes vacunas: Tétanos-difteria/Tétanos-difteria-tos ferina; Triple Vírica (Sarampión, rubeola, parotiditis); Hepatitis A. También se recomiendan las vacunas contra Fiebre tifoidea; Hepatitis B; Rabia; Gripe y la Neumocócica. Ojo, se puede exigir el examen de VIH para estancias superiores a un mes. Se recomienda contratar un seguro de viaje que cubra cualquier contingencia médica o sobresalto. 

 

4.- CAMBIO DE DIVISAS, TARJETAS DE CRÉDITO Y COSTO DE VIDA. La moneda oficial de Mongolia es el Tugrik. En Ulan Bator es fácil cambiar dinero pero hay una clara predilección por los dólares y, en algunos casos, puede haber serias dificultades a la hora de cambiar euros. Esto es un dato que hay que tener muy en cuenta. Otro aspecto que hay que prever es la poca implantación de las terminales de pago con tarjeta. Es imprescindible llevar efectivo encima para evitar problemas. En cuanto al presupuesto de viaje hay que distinguir lo que cuesta el alojamiento y la comida y lo que supone moverse por el país. Dormir y comer es relativamente barato. Un hotel de alta gama ronda los 120 dólares por noche y se pueden encontrar hostels por menos de 15 dólares. Comer es también muy barato y se pueden encontrar menús más que decentes por apenas cinco dólares y comer en restaurantes más elegantes puede suponer unos veinte dólares por comensal. En lo que el precio se dispara de manera astronómica es en el transporte. La ausencia de transportes públicos confiables obliga al viajero a optar por el alquiler de coches con conductor y/o guía para realizar excursiones y los precios son muy altos. En este aspecto se recomienda compartir gastos con otros viajeros y, siempre, pactar el precio antes de iniciar el trayecto.

 

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5.- PROBLEMAS DE INSEGURIDAD. Mongolia es un país seguro pero conviene tener cuidado y hacer uso del sentido común a la hora de visitarlo. Como sucede en otras partes del mundo, las zonas más transitadas por los turistas son el campo de operaciones de carteristas que van a la busca de dinero fácil, documentación y objetos electrónicos. Hay que tener mucho cuidado en zonas concurridas y en el transporte público. Conviene no pasear por las ciudades al caer la noche. Los mongoles no son muy amigos de la vida nocturna, por lo que las ciudades suelen estar desiertas por la noche. Dos puntos sensibles de inseguridad son el Tren Transmongoliano, en el que suelen viajar delincuentes que esperan el descuido de los viajeros para robar, y el llamado Mercado Negro de Ulan Bator, un inmenso rastro que se instala a las afueras de la capital que es, también, un lugar donde los carteristas campan a sus anchas; no vayas con mochilas colgadas a la espalda y llévalas siempre de frente. Ojo si ños invitan a beber vodka. Para los locales, rehusar una invitación a beber es un signo de cobardía y, también, una estrategia para emborrachar y robar a los turistas. Otro problema grave de seguridad son las bandas de perros callejeros. Por eso se recomienda vacunarse contra la rabia.

 

6.- EL TRANSPORTE EN EL INTERIOR DEL PAÍS. Una de las grandes dificultades a la hora de explorar Mongolia por cuenta propia es la ausencia de infraestructuras de transporte que comuniquen de manera rápida y eficaz los principales puntos turísticos del país. Por eso, lo más corriente es contratar excursiones que pueden durar hasta semanas. El avión es la forma más rápida para llegar a los diferentes lugares. Dos compañías cubren las rutas internas del país: MIAT Mongolian Airlines y Aero Mongolia. Por carretera hay dos posibilidades: Los buses comunican la ciudad de Ulan Bator con la zona Este del país y las ciudades que dan acceso al Desierto del Gobi, como la turística Dalanzadgad. Los autobuses salen desde la Estación Dragon Bus Stand; por ejemplo, los buses entre la capital y Dalanzadgad tarda siete horas y cuesta unos 17 dólares. La otra opción es acudir a las camionetas y coches que, de manera más o menos informal, comunican los diferentes puntos del país. Los coches salen desde Naran Tuuk Market y salen cuando se llenan de viajeros, a veces muy por encima de las dimensiones de los vehículos.

 

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7.- HACER EL MÍTICO TRANSMONGOLIANO. El tren es el otro gran medio de transporte que atrae a miles de viajeros cada año hasta tierras mongolas. La más famosa de las líneas férreas del país es el trazado del Transmongoliano, que atraviesa el país de norte a sur entre la localidad rusa de Ulan Ude, que forma parte de la red Transiberiana, y la china de Jining, con conexión con Pekín. El tramo clásico pasa por Ulan Bator y, al norte de la capital, cuenta con ramales que conectan las ciudades de Erdenet y Baganuur. Lo normal es que el tramo mongol sea sólo una etapa más del viaje Transiberiano desde Moscú. El primer tramo del viaje dura unas 130 horas sin paradas y el precio, en clase turista, ronda los 700 dólares. Lo ideal es planear las diferentes paradas para conocer, al menos, las grandes ciudades que recorre esta mítica ruta que, cada año, atrae a miles de viajeros.

 

8.- ACAMPAR EN UN VERDADERO CAMPAMENTO DE NÓMADAS MONGOLES. Las posibilidades para visitar los campamentos de los nómadas ganaderos que acampan en las impresionantes praderas mongolas son infinitas. Se recomienda solucionar este asunto antes de partir a través de alguna agencia acreditada para evitar sorpresas. En Mongolia, muchos agentes turísticos te ofrecerán esta oportunidad única de experimentar la los modos de vida tradicional, pero podés encontrarte con la desagradable sorpresa de continuos recargos y gastos imprevistos después de haber contratado la excursión. Ya en destino se recomienda la organización Ger To Ger, una fundación internacional que tiene como principal objetivo fomentar el turismo respetuoso con la naturaleza y las tradiciones locales y, asimismo, volcar en las comunidades los beneficios de esta importante actividad económica para el país. Una buena idea es visitar la oficina de la agencia

 

9.- PLANIFICAR BIEN EL VIAJE. Mongolia es un país muy grande y un viaje requiere de grandes dosis de preparación previa para. Visitas obligadas son la capital actual Ulan Bator y la antigua sede de la corte de los míticos Khanes,Kharkhorin, con sus murallas, sus templos y lugares sagrados. Al sur, la ciudad de Dalanzadgad es la puerta de entrada al Desierto del Gobi y a atracciones como los yacimientos paleontológicos de Bayahzad, dónde se han encontrado los mejores fósiles y huevos de dinosaurio del mundo y las imponentes dunas de Kohngor, que pueden alcanzar los 200 metros de altura y los 20 kilómetros de largo. Al norte se extienden las imponentes praderas, escenario de la vida nómada tradicional del país. Parques Nacionales y lagos forman espectaculares paisajes como los de losMontes Altai, a cuyos pies se pueden visitar lagos como el dayan, donde habita la etnia kazaja de hábiles domadores de águilas.

 

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